La llegada del coronavirus ha alterado significativamente el consumo energético tanto en nuestro país como a nivel global. Los países más representativos de Europa han ido, paulatinamente, bajando su consumo eléctrico como respuesta al confinamiento y los parones en ciertas actividades económicas.

España no ha sido una excepción. Si comparamos el consumo de febrero y marzo de este año, vemos también una bajada. En lo que se refiere a abril, los datos de Red Eléctrica de España reflejan una caída de cerca del 23%.

Estos descensos, como decimos, se deben básicamente a la parada en ciertos sectores económicos. Sin embargo, hay un colectivo que sí ha visto disparado su consumo energético: los particulares, que debido al teletrabajo y al confinamiento han aumentado visiblemente su consumo eléctrico. Según la OCU, dicho consumo ha crecido un 28% en los hogares, lo que provoca un aumento de cerca de 26 euros en la factura mensual.

Al analizar el consumo energético en los hogares, se produce un hecho llamativo. Tradicionalmente, dicho consumo subía en horario de tarde, pero el teletrabajo ha invertido la situación, colocando las horas punta en los tramos laborales y más concretamente de mañana.

Es aquí donde se produce una paradoja: las mayores cifras de consumo en España se producen precisamente en los horarios en que más tiempo de luz solar disponemos. Esto cobra aún más valor si tenemos en cuenta que España está en la franja más alta de insolación anual de toda Europa, con cerca de ocho horas diarias de sol.

Un informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que el mercado solar fotovoltaico experimentará un crecimiento significativo en los próximos cuatro años. Calculan que la cantidad de sistemas de techos solares instalados en los tejados de los hogares se duplicará hasta los 100 millones en 2024.

En este contexto, en PSE ofrecemos a empresas y particulares soluciones de venta de energía basada en el autoconsumo que no requieren inversión inicial y que ofrecen ahorros sobre el coste de la energía actual.

Dentro del ámbito residencial, además de instalaciones para viviendas unifamiliares, ofrecemos una modalidad de autoconsumo colaborativo, consistente en una instalación básica para cubrir las necesidades energéticas de las zonas comunes esenciales (iluminación de escaleras, rellanos, portales, garajes y trasteros o el funcionamiento del ascensor) u otras más amplias (piscinas, zonas de juegos y deportes).

En España, cada día más empresas y clientes apuestan por la energía fotovoltaica para ahorrar, ser más sostenibles y controlar el gasto frente a la variabilidad del mercado. La tecnología e innovaciones hacen cada vez más fácil ese objetivo.